sábado, 1 de agosto de 2009

Manuscrito IV: En 1,000 palabras


Al entrar se veían las bancas ordenadas en fila, una tras otra, en el frente un escritorio y libros sobre él, al lado derecho se encontraba la maestra, que me observaba mientras yo en mi despreocupado ánimo buscaba un lugar lejos de todo, por fin se rompe el silencio, ella me llamaba preguntándome mi nombre, contesté por costumbre, como por costumbre entré al salón...

En estas escasas semanas he conocido niñas, ellas me buscan y me comparten del lonche y yo al menos no estoy solo, aunque eso no me quita la falta de interés en esta estúpida "escuelita", pero bueno... que mas da... mañana será otro día y podré disfrutar de la misma rutina, con el mismo banco de siempre y a esa pobre mujer que intenta desesperadamente que aprendamos las vocales, y demás boberías, y en eso radica mi indiferencia, me aburre el mismo discurso de siempre y hasta la moraleja "tonta" del Gato y el Ratón...


En las noches prefiero sentarme sólo, justo debajo del ciprés que está en el patio, en medio, sobre la nada y debajo del todo, mientras pienso en la importancia de mi escéptica persona, y aún no puedo hacer brotar una lágrima de mis ojos... jamás he podido y tal vez nunca lo logre... recuerdo que una vez mi madre me dijo que yo al nacer no lloré, solo pudieron observar un gesto de disgusto en mi rostro y después mi total indiferencia... en eso estoy de acuerdo, porque las cosas no han cambiado mucho, la única diferencia es que ahora tengo a un hermano menor... al cual tengo la responsabilidad de enseñarle todo acerca de la vida... el ciclo normal y las desviaciones anormales... todo lo que he aprendido y tiene que aprender... y con esto me viene a la mente el recuerdo de aquel niño que fue mi amigo... conversábamos acerca de las vanidades de la vida y las expresiones de la vida y la muerte. En su forma de ser encontré que las falacias en los "Ellos" no valían tanto... aunque nuestra amistad duró poco... creo que un día simplemente se aburrió y decidió ir a radicar en otras mentes... cambió su residencia a otra cabeza... y en realidad no lo culpo... yo ya empezaba a cansarme de él... se volvió monótono y aburrido... y en la metamorfosis siguiente llegó ella... una niña de cabellos rubios... sin mas virtud que su tez blanca... sin mas defecto que su infancia... aunque era de admirar su forma tan simple de objetarme las ideas... en la plaza solíamos pasar el tiempo, si no a diario si la mayor parte de las veces... aunque en realidad yo mantenía la mente poco menos que en blanco, y en mi falta de interés se acostumbró a mí... el tiempo pasó y no sé que fue de ella, como hoy sé que nunca lo sabré...


Quizá se estén preguntando sobre el objeto de estas remembranzas y hasta estén llegando a la conclusión de que son menos que bazofia... bueno... pues lamento desilusionarlos pero ni yo mismo he encontrado la respuesta... y mis teorías al respecto no son lo suficientemente concretas como para presumirlas... y tal vez solo sea un cuento que carece de hadas y escasea en príncipes... ni siquiera posee a un pobre sapo que funja como un buen prospecto...


Mientras mas miro a las estrellas mas me sorprendo, se mantienen allí, en la nada y esperando nada, y al meditar en ello me viene a la cabeza, la quizá tonta idea, de qué sería de mí si fuera una estrella... imagino que permanecería siempre a la expectativa de viajar a otro lugar cuando me haya cansado, convirtiéndome así en una estrella fugaz perdiéndose en el infinito... o podría emprender el viaje y convertirme en un cometa... pero sé que a las cuantas vueltas por el mismo lugar me cansaría y entonces quizá decida bajar a la superficie de algún planeta como un meteorito... y ese sería mi fin... sería mi suicidio... mi eternidad...


Pero desafortunadamente, solo soy un humano sentado debajo de un ciprés... que observa la noche en un día de insomnio como tantos otros... y en momentos como este trato de encontrar las preguntas y las respuestas exactas, que sea lo suficientemente adecuadas para erradicar mi escepticismo... realmente magistrales expresiones de lo que soy por dentro... o mejor dicho de lo que no soy por fuera...


Ayer salí con Cristina, tomamos un café y nos decidimos ir al cine... no recuerdo la trama de la película, pues no pudo captar mi interés y comencé a divagar... pero a ella simplemente la mantenía asombrada... repetidas veces permaneció inmóvil, como un tren descompuesto justo en medio de la calle... sus ojos reflejaban una combinación de asombro y fe vehemente, que se mezclaban y se perdían en su ausencia total... y al salir me pregunta con euforia: "Te gustó la película?"... y volteé a verla mientras buscaba una respuesta verdadera o falsa... y ahora pude observar en sus ojos la alegría de un niño que está subiendo por primera vez a su bicicleta nueva... y le contesté: "Sí, me gustó"... y mi respuesta le reconfortó a pesar de mi tono despreocupado y hasta cínico, porque en ocasiones prefiero eso, que confesar la verdad...


Y la razón para ocultar la verdad es lo trivial en que esta se presenta... solo soy un humano que ha venido caminando, después de su estadía monumental debajo de un ciprés, y ha llegado por fin a la cumbre de la ciudad, en este mirador se puede observar el cielo con sus estrellas y nubes, y a la tierra con sus ciudades que señalan su presencia con luces de varios colores...


Por fin siento una ligera sensación de adrenalina en mi cerebro, y al mismo tiempo experimento el extraño deseo de aventarme al vacío... una gran sensación de saltar... pues imagino que esto será el fin de mi aburrimiento... seré un meteorito... y este será mi fin... será mi suicidio... mi eternidad...




Homero César Martínez B.
01/mar/2000

3 comentarios:

Palomilla Apocatastásica dijo...

La verdad estas 1000 palabras se me hicieron incomprensibles. Y luego eso de la salida con Cristina, ja, ja, ja.
Pero entiendo que fueron tus pinitos literarios.
Saludines

HomeroMx dijo...

siiii ahora recuerdo que esa fue mi época existencialista... fue el tiempo en que era fan de sartre y albert camus...

que tiempos aquellos.. ja ja ja j

Gracias por la visita...


HMx

HomeroMx dijo...

"yo en mi despreocupado ánimo buscaba un lugar lejos de todo"



Por esa frase lo recordé.... mi niño extranjero... y yo jajajaja



HMx